INDICE
Agenda Cutural
Orquesta Pablo Sarasate
Baluarte
Civican
Teatro Gayarre
Gobierno Navarra Cultura
Ayto. Pamplona
Planetario
Cines
Estrenos
Golem
Saide
Pelis inolvidables
Secciones
Entrevista
Crítica musical
Crítica literaria
Itinerario turístico
Un paseo por la historia
Haciendo Deporte
Grandes interrogantes
De viaje  
Reportajes
Hallowen
Méjico

Grace Kelly

Alain Delon
Cómics
Participa en Eldesembarco
Cuéntame
Contacta con nosotros
Dónde encontrar Eldesembarco
Ver presentación
..................... ...................................   ..

Ha llovido poco, por no decir nada, desde que el pasado mes de junio falleciese el escritor y columnista Jaime Campmany. Tenía 80 años, fama de agitador, pasado falangista y una soberbia pluma con la que impartía doctrina en ABC. Se murió sin la pompa que se les da a los cadáveres convenientes. Él era molesto.
Sin embargo, dejó atrás una tardía producción narrativa, unos breves y juveniles poemas y centenares de artículos que han marcado el desarrollo y la decadencia de la España post-Transición. Y regaló al público un libro, que todavía es fácil de conseguir, titulado ‘El callejón del gato. Retratos al vitriolo’. Mala leche, verdades como puños y más palos que zanahorias.
En los seis años que han pasado desde su publicación, esta mezcolanza de perfiles nos permite recordar la esencia de figuras de la vida política, artística y económica que siguen presentes, pero a los que algunos quieren condenar al olvido. La prosa, como siempre, fina, elegante e incisiva, como los estiletes de obsidiana. Y es que Campmany viene a ser una de las cumbres más desaprovechadas de la herencia burlesca y crítica española tan quevedesca y necesaria como ocultada por los poderes políticos.
Si el escritor murciano hubiese sido más dócil, sus libros estarían reeditándose y copando las librerías. Pero Campmany renunció a ese peaje para poder seguir siendo alguien incómodo y distinto.
Lo demuestra en ‘El callejón del gato’. Sin más vuelos que el adjetivo preciso y el humor más cínico, el escritor despelleja a ‘ilustres’ como Javier Solana, Javier Tusell o Jorge Semprún, representantes del ‘rojerío’, su particular Geriones y contra el que siempre luchó a brazo partido. Pero en los 25 perfiles, que pasan de Ruiz Mateos a Adolfo Suárez, hay sitio para el cariño más sincero, la admiración y el respeto. Un repaso divertido, refrescante y extremadamente lúcido de nuestra historia más reciente, que todavía colea.

 

 

anterior << octubre 2005 >> siguiente

 

 
   

 Entidades
 colaboradoras

Fundación Museo Jorge Oteiza
Ayuntamiento de Pamplona
Pincelada, Material de Bellas Artes
Hotel Tres Reyes
Área Librería de Arte 
Urban Medioteca
Karting Indoor Itaroa
COPE Navarra
DVD Zone, videoclub