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Las
vacaciones se acaban y tenemos que afrontar el regreso a la actividad
laboral. Un hecho que es el principal causante de un tipo de estrés
temporal muy extendido en estas fechas. Se trata del denominado
síndrome postvacacional. En realidad es un concepto amplio
que describe una incapacidad de adaptación al trabajo tras
la finalización de las vacaciones.
Esta inadaptación conlleva una serie de síntomas en
forma de desequilibrios físico-psíquicos (reacciones),
que suelen remitir al cabo de dos semanas en algunos extremos, lo
habitual es que desaparezcan a los pocos días. Según
los expertos, aproximadamente un 35% de trabajadores españoles
de entre 25 y 40 años sufren esta alteración.
Entre las recomendaciones que en anteriores números hemos
dado para paliar el estres se encuentra el desarrollo del sentido
del humor. Buceando en Internet he encontrado una serie de recomendaciones
jocosas antiestrés que espero que os hagan más llevadera
la vuelta al trabajo.
· Rellene su nariz con malvaviscos pequeños y trate
de echarlos afuera.
· Utilice su Visa para pagar su American Express.
· Haga palomitas de maíz sin tapar la olla.
· Cuando alguien le diga "que tenga un buen día",
dígale que tiene otros planes .
· Haga una lista de cosas por hacer que ya haya hecho.
· Olvide la dieta y envíese un pastel a su domicilio.
· Baile desnudo delante de sus mascotas.
· Llene su declaración de impuestos con números
romanos.
· Póngale a sus hijos la ropa al revés y
mándelos a la guardería como si nada.
· Pegue fotos de su jefe en melones y láncelos desde
lugares altos.
· Compre un National Gegraphic y dibuje ropa interior de
encaje a los nativos.
· Vaya de compras, sude la ropa que compró y devuélvala
al día siguiente.
· Suscríbase a una revista pornográfica y
envíesela a la esposa de su jefe.
· Pague su recibo de luz con monedas de cinco centavos.
· Conduzca a la oficina marcha atrás.
· Relájese mentalmente recordando su episodio favorito
de Los Picapiedra, Alf o Los Simpson durante una importante reunión
de finanzas.
· Empiece un rumor tenebroso en la oficina y vea si lo
reconoce cuando regrese a usted de nuevo.
· Pásele la cuenta a su doctor por el tiempo perdido
en la sala de espera.
· Hágase una trenza con los pelitos de la nariz.
· Escriba un cuento con sopa de letras.
· Préstele el coche a su jefe, sin avisarle que
no funciona.
· Acérquese un tenedor a los ojos y mire a la gente
imaginando que están en la cárcel.
· Ponga una lagartija en el cajón del escritorio
de su secretaria.
· Vea en el cine una película de misterio y recorra
la fila de los que esperan, comentando en voz alta quien es el
asesino o cual es el · desenlace.
· Aprenda un idioma extranjero y salga a la calle a preguntar
direcciones a un policía.
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