Este mes tenemos
la ocasión de charlar con María Mirat, una enfermera
extremeña de 40 años que compatibiliza su trabajo
en el hospital madrileño de La Paz con su segunda vocación:
la de participar en proyectos de cooperación. Una actividad
en la que invierte esfuerzo y dinero, así como su tiempo
de vacaciones y que desarrolla gracias a la ONG Médicos
del Mundo.
Cuando le preguntamos
por los orígenes de la idea, María asegura que es
una ilusión que ya viene de lejos. “Es algo siempre
he querido hacer, pero por motivos familiares y de trabajo siempre
lo he ido apartando. He colaborado de forma voluntaria en España,
bien con organismos oficiales o con grupos religiosos. Hace unos
años me fui a Chile con la ONG Setem, también estuve
con unos amigos en un pueblecito del interior de República
Dominicana y, finalmente, conocí la ONG Médicos
del Mundo. Trabajé en algunos proyectos de exclusión
social y en centros socio-sanitarios para inmigrantes en España.
El año pasado me llamaron para ir a Indonesia a raíz
del tsunami; allí permanecí un mes. Por último,
hace unos meses, me propusieron viajar a Centroamérica”.
Hasta que Médicos
del Mundo le llamó para atender a los afectados por el
tsunami, María no había participado en lo que se
denomina un proyecto de emergencia (respuestas humanitarias puntuales
ante catástrofes naturales o tragedias de algún
otro tipo).
“Los dos
viajes que he hecho con Médicos del Mundo han sido de emergencia,
aunque han sido situaciones muy distintas. Los viajes anteriores
a República Dominicana, que realicé en mis meses
de vacaciones, eran diferentes ya que consistían en trabajar
con la gente de allí especialmente en educación
para la salud y para darles formación. En el caso de Indonesia
cogí un mes sin sueldo y para Guatemala el Hospital me
autorizó a realizar el viaje. Yo no puedo hacer ‘desarrollo’
porque son proyectos largos, como mínimo de seis meses,
pero la emergencia es distinto; son periodos cortos, quince días
o un mes, en los que las condiciones son muy duras. Vas al cien
por cien. No es como un proyecto de desarrollo que te da tiempo
a centrarte y a trabajar subiendo la intensidad poco a poco. En
las situaciones de emergencia tienes que estar al máximo
durante todo el tiempo que estés”.