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Pegaso, es un icono muy común en nuestra cultura. Se trata de una figura que todo el mundo reconoce. Sin embargo, no son tantos los que pueden decir que son conscientes del origen de esta imagen o la leyenda que la justifica. ¿De dónde surge la figura del corcel capaz de elevarse a los cielos?

El caballo alado forma parte de la mitología griega. Tras haber sido Medusa tomada por Poseidón transformado en caballo, Pegaso nació, junto a Criasor, de la sangre de está cuando Perseo le cortó la cabeza. La Medusa Gorgona era una bella princesa Libia, pero fue seducida por Poseidón en un templo dedicado a Atenea y, como castigo, la diosa la transformó en un monstruo. Desde ese momento, sus cabellos serían serpientes y quien la mirase se convertiría en una estatua de piedra.

Pegaso vivía en el monte Helicón y tenía tales cualidades que hizo brotar la fuente de Hipócrene con un solo golpe de su pezuña. Muchos hombres, conocedores de su capacidad de volar, quisieron dominarlo, pero nadie fue capaz de hacerlo. Sin embargo, el joven príncipe de Corinto, Belerofonte, lo deseaba tanto que pidió ayuda a Atenea y, tras tener un sueño en el que ella se le aparecía, encontró a su lado unas bridas de oro con las que sería capaz de domar al caballo mágico.

Con ellas fue hasta el monte Helicón y se hizo con Pegaso sin que este opusiera resistencia. Juntos triunfaron en las aventuras contra las Amazonas y la Quimera. Por desgracia, el ego de Belerofonte engordó demasiado y creyó que podía acercarse a los dioses. Quiso utilizar a Pegaso para volar hasta el Olimpo, pero cuando estaba cerca de conseguirlo, Zeus lo vio y envió un gran avispón que picó al caballo e hizo caer a Belerofonte a la Tierra. De este modo, el que fue príncipe de Corinto quedó condenado a vagar solo por el mundo sin ni siquiera poder hablar con nadie.

Pegaso, por su parte, pasó a ser el corcel de las musas. Zeus lo acogió para que transportara sus rayos y situó su figura en el cielo de la noche como la constelación del caballo alado. Pegaso representa el pensamiento alado de los poetas y artistas en general, que se levanta hacia el cielo.



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